Todas las entradas de: admin

PARTIDO APRISTA CONVOCA AL 67º PLENARIO NACIONAL

El Comité Ejecutivo Nacional convoca al 67º Plenario Nacional denominado «Consuelo Torres Tello» para el día sábado 17 de agosto en la Casa del Pueblo – Lima, a fin de recibir la voz y sentir de las bases del Partido, unificando en un solo mensaje institucional (bases regionales, dirigentes nacionales y Célula Parlamentaria) proponiendo un planteamiento responsable y viable al país frente al proyecto de ley de reforma constitucional propuesta por el Ejecutivo con el fin de recortar los mandatos presidenciales y legislativo.

 

María Gallese, la de Islay

Quién se beneficia si no hay inversión en el sur, la respuesta salta a la vista, los radicales, esos que no piensan en el mañana.

Por Manuel Altamirano

En estos últimos días hemos vivido cerca del infierno con el 5 – 0 que encajó nuestra selección de fútbol frente a Brasil, y hoy tocamos el cielo al pasar a semifinales venciendo en tanda de penales a Uruguay, este escenario me deja la reflexión del trato que recibió nuestro portero Pedro Gallese, era un villano y ahora es un héroe. Extremos muy comunes en nuestro país y en diversos ámbitos, como cuando el presidente Alan García, con sus acertadas políticas económicas, lograba que el país creciera más de 8% anual, era un gran estadista; después cuando dejó de ser presidente era vilipendiado, convirtiéndose así en un ejemplo más de lo que sucede en nuestro país muchas veces contradictorio.

 

Estas contradicciones se profundizan hoy en día en Islay, provincia de Arequipa,  por un lado el proyecto Tía María que con una inversión directa de 1,400 millones de dólares dinamizará la economía del sur y la de todo el país, debido a que: viabilizará tres proyectos que se tienen en cartera como Los Chancas, con una inversión de 2,800 millones de dólares, Michiquillay por 2,500 millones de dólares y una fundición en Ilo con una inversión estimada de 1,300 millones de dólares, es decir, una inyección de 8,000 millones

Perú, país pobre con plata El triunfo del estado de naturaleza en plena era moderna

En el país, sin duda alguna, la empresa brasileña Odebrecht creó una extensa red de corruptela al interior del Estado peruano. Una red que pasó por los gobiernos nacionales de Toledo y Humala, así como por los gobiernos de Jorge Acurio en Cusco y Félix Moreno en el Callao (todos implicados en actos de corrupción), así como en el de Susana Villarán en la Municipalidad de Lima. Todo ello no hace más que reflejar lo que se sabe, que “el roba, pero hace obra” y “la ley del más vivo” están aceptados como estilo de vida en nuestra sociedad. No solo en la política y en la economía, también en nuestra sociedad.

De arriba a abajo, de señor a paje. Está en todos lados. Uno manejando un auto, por cualquier carretera del Perú, se da cuenta de las coimas que se suelen dar los conductores —de todas las clases sociales— a los policías de tránsito. Otro caso, en el Perú, la meritocracia funciona mal o casi no funciona. La preparación, ya sea en universidades nacionales o internacionales, muy pocas veces es valorada. Más sirve la argolla, los contactos o el arribismo. Solo así se puede avanzar como persona en una sociedad peruana tan falta de una integración social positiva.

El desorden formó un orden. Sirve poco el diálogo, escuchar al otro. La calle, como una selva de cemento, campea nuestro sentido común de existencia. El ciudadano y las reglas son un estorbo, o solo funcionan de vez en cuando. Lo normal es sacarle la vuelta a la ley y transgredir las normas sociales de convivencia. Es el triunfo del estado de naturaleza de Hegel, en plena era moderna. 

Parafraseando al Pablo Escobar de la serie de Netflix, el Perú —como sociedad— no piensa como un país rico, sino como un pobre con plata. Lo importante —cuando uno adquiere dinero— es la camioneta, la exhibición, el derroche, mas no la formación humanista o el conocimiento y el ahorro. Me atrevo a decir que la mentalidad capitalista es muy reducida en el país. Existen empresarios y aspirantes a empresarios mercantilistas. No arriesgan. Siempre quieren ir a lo seguro. Y lo más seguro —por lo general— es hacer negocios con el Estado o en el rubro de servicios. No hay pierde en ello.

A esta situación psicológica por la que pasa el país hay que combatirla con políticas efectivas de educación. Mal que bien, este sigue siendo en la mentalidad colectiva nacional un camino seguro para una sociedad más justa y con igualdad de oportunidades.

OPINIÓN | Manuel Altamirano: La hora de los pasivos… ¿Aló Congreso?

Según cifras del Ministerio de Energía y Minas, en el país, al año 2018 había 8000 pasivos ambientales mineros.

En mi columna anterior opinaba del potencial minero que tiene nuestro país en lo referente a minerales estratégicos y tierras raras, sabemos que la minería formal es beneficiosa para el país, pero el desborde de los relaves mineros, como ocurrió la semana pasada en la Laguna de Pelagatos (Áncash) por una empresa minera aparentemente sin licencia, nos lleva a la pregunta ¿Cómo solucionar el problema de los pasivos ambientales?

 

Según la Ley Nº 28271, que regula los pasivos ambientales en el Perú, nos dice que: “Son considerados pasivos ambientales aquellas instalaciones, efluentes, emisiones, restos o depósitos de residuos producidos por operaciones mineras, en la actualidad abandonadas o inactivas y que constituyen un riesgo permanente y potencial para la salud de la población, el ecosistema circundante y la propiedad”, estos pasivos ambientales contienen generalmente cadmio, arsénico, plomo, mercurio, sales de cianuro y  otros desechos de la actividad minera.

 

Soy consciente de que son un peligro para la salud y la economía de los lugares cercanos a la explotación minera, si es que no se le da un trato adecuado, pero también es el residuo de la actividad minera que nos da prosperidad. ¿Entonces? ¿Cuál es el punto medio para solucionar este problema? Es la pregunta del millón como diría algún maestro de ceremonias.

 

Según cifras del Ministerio de Energía y Minas, en el país, al año 2018 había 8000 pasivos ambientales mineros, se aumentó el presupuesto para la remediación de estos pasivos, pero este fue insuficiente.

¿Es una necesidad la remediación de estos pasivos? Sí lo es, también es cierto que la falta de presupuesto es un obstáculo, pero propongo una alternativa para que algún iluminado del ejecutivo o un padre de la patria la desarrolle: Tenemos “Obras por Impuestos”, un programa que ha dado tibios resultados, ya que la inversión en conjunto de las empresas ha sido de 400 millones de soles anuales aproximadamente durante los últimos diez años, contando obras de saneamiento, habilitación, mejoras de postas médicas, etc. Porque no proponer un programa “Pasivos por Impuestos”, donde las empresas que hagan la remediación de los pasivos ambientales, mineros o de hidrocarburos, sean beneficiadas por un factor 2.5 por cada sol invertido en el proceso de remediación, donde el estado haya asumido la responsabilidad de acuerdo con las leyes Nº 28271 y Nº 29134.

 

Aparte de la remediación del pasivo ambiental, nos traería una transferencia tecnológica en lo referente a las formas de remediación y un ahorro al fisco, ya que esos recursos que ahora utiliza el MEM podrían ser usados en otros rubros, como prevenir otro Pelagatos.

 

 

¿Jóvenes a la obra, viejos a la tumba?

Un análisis sobre la participación juvenil en política.

Escrito por: Bryan Huerta Quispe

Constantemente se escucha sobre la importancia de la presencia juvenilen política. El desprestigio de la clase política actual y la decepción suscitada en la población, desemboca en un gran reclamo popular sobre la necesidad de una constante renovación y nuevos cuadros.  Pero, ¿Realmente se está dando este fenómeno o simplemente queda como un reclamo?

Aquí entra a tallar el incentivo de la juventud y el grado de representatividad que esta tiene en la población. Las cifras mostradas por la “Primera Encuesta Nacional de la Juventud” en el año 2011 son totalmente alarmantes.Realizada por la Secretaría Nacional de la Juventud (SENAJU) al 47,7% del total de jóvenes «le interesa la política y es independiente». De ese número, solo el 1.2% declara que milita en un partido a nivel nacional, mientras que el 50,6% de los jóvenes tiene «nada de confianza» en los partidos políticos. Lo último sugiere la pérdida de importancia de los partidos como mecanismos de manifestación y participación social. A raíz de lo mencionado, surge una interrogante: ¿cómo incentivar a los jóvenes a participar en política?

Diversas propuestas han sido planteadas. Desde reducir la edad de votación hasta las ya conocidas cuotas de participación. En base a las cuotas, cabe resaltar que el año 2006 se promulgó la denominada norma “Cuota Joven”, establecido en el ámbito municipal mediante la ley N° 28869, que indicaba la incorporación de no menos del 20% de ciudadanos jóvenes menores de 29 años de edad en las listas de candidatos a regidores provinciales y municipales. Dicha norma tuvo como efecto una alta participación juvenil en las elecciones del 2006, y una alta participación en el 2010 debido a que se amplío la cuota a las elecciones regionales. No obstante, a pesar del panorama alentador de participación, el número de jóvenes electos fue bastante bajo. Por ejemplo,según cifras del JNE, en las elecciones del año 2014 postularon más de 1.612 jóvenes de los cuales solo resultaron electos el 12,9%.Ello muestra un panorama oscuro y que concluye que hay poca representatividad de los jóvenes en la población electoral.

Es importante señalar que los partidos políticos tienen la capacidad de llegar a la población a través de sus bases. Como solución, urge que los partidos actúen como mecanismo de representatividad y ser el centro donde los jóvenes sientan que sus ideas son simbolizadas con todo un equipo y una línea de trabajo sólida respaldados por un partido consolidado. Un mecanismo para lograr ello, es que los partidos realicen actividades de voluntariado social que logre en interés de la juventud, capacitaciones constantes a los afiliados. Por otro lado, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) propone desde usar plataformas en línea para compartir conocimientos y establecer contactos entre jóvenes involucrados políticamentehasta implementar métodos entretenidos y estrategias multimedia para atraer la atención de la juventud.

Queda en los partidos políticos hacer uso de estos mecanismos y replantearse cómo llegar al electorado joven. Se necesitan de nuevos cuadros, pero que sean preparados y tengan llegada a la población. Sin embargo, también está el deber en los jóvenes de capacitarse e interesarse por el futuro de su país. Como decía el jefe Víctor Raúl Haya de la Torre: “La juventud debe saber que no debe ignorar la problemática de su país y del continente, y esa es la enseñanza del Partido”.

CONVOCATORIA Programa de Formación de Líderes del Bicentenario 2019

La Fundación Friedrich Naumann y la Universidad Continental organizan el Programa de Liderazgo para el Bicentenario 2019 con la finalidad de capacitar a jóvenes líderes. Es tu oportunidad para desarrollar habilidades de liderazgo, formarte políticamente, conocer más sobre economía, ciencias políticas, comunicación y gestión pública. Son 100 vacantes por región y el programa es completamente gratuito.

 

¿Deseas mayor información para postular a este gran programa?

¡TOMA NOTA! El día martes, 02 de julio, se realizará una charla informativa, en donde estarán presentes Alan Salinas, coordinador del programa, y César Combina, representante de la fundación Friedrich Naumann.

¡La cita será a las 7 p.m. en la Sala Libertad – Alfonso Ugarte 1012, Breña!

 

¿Cuánto cuesta este programa?

El programa es 100% gratuito y al culminar se otorgará la certificación a nombre de la Fundación Friedrich NaumannStiftung y la Universidad Continental.

 

¿Cuál es el objetivo del Programa de Formación de Líderes del Bicentenario?

Este programa busca capacitar en diversas áreas a 100 jóvenes, residentes en las regiones de Junín, Arequipa, Cusco y Lima.

 

¿Cómo está comprendido el Programa de Formación de Líderes del Bicentenario?

El programa consta de 4 módulos: Liderazgo Político, Liderazgo Digital, Liderazgo Emprendedor y Buen Gobierno, y será dictado en 4 sesiones full day durante dos fines de semana.

 

¿Cuáles son los requisitos para postular?

– Tener entre 18 y 32 años.
– Ser un líder en tu comunidad u organización.
– Completar la Ficha de Inscripción https://forms.gle/hRdUb8cxj9Z1gUDWA

 

Por Gianmarco Azabache Vargas

La responsabilidad virreinal

Hablaré de historia y no de política. Hablaré de la Residencia a los virreyes. Su poder era inmenso. Se le ha clasificado como el “alter rex” americano, como una verdadera imagen del Monarca y hasta como una encarnación suprema del Estado español. Sin embargo, el cargo vicerreal tenía una contingencia que lo limitaba: el Juicio de Residencia. Se han detallado dos contrastes  en el gobierno del Virrey: el ingreso bajo palio y la salida con la Residencia; y el del cuadro optimista y rosado de las Memorias de los Virreyes con los Cuadernos o Expedientes de Residencia. La distancia entre las Colonias y la Metrópoli, la inmensidad de los territorios por gobernar, la irregularidad y restricción de los medios de comunicación, hacían que todo el derecho público indiano reposase sobre una base de desconfianza. En esas circunstancias, los abusos del poder y los posibles desafueros se erigían como enemigos de los intereses de la Corona en América. Para evitarlos y para controlar los excesos es que el Estado español estableció en Indias el régimen de las Residencias y las Visitas. Había, no obstante, una nota que distinguía a estas dos instituciones fiscalizadoras: mientras la Residencia no era considerada lesiva al prestigio o al honor de ninguna autoridad, porque se decretaba siempre de un modo automático, “sin indicar sospecha o recelo alguno hacia el funcionario que la sufre”, la Visita surgía motivada, frecuentemente, por quejas y denuncias graves “como síntoma de insatisfacción por parte de quien las ordena”. Las Visitas, que podían ser generales o especiales, exigían un gran tino por parte de quien las tomaba porque, como sostenía Solórzano, había que temer la “mucha mano y poder” de los que debían ser visitados “y estar y durar, como todavía están y duran en sus oficios, y que así podrían tomar venganza de los que contra ellos se quexasen o depusiesen”. Hay que recordar aquí que las Visitas afectaban al Virrey de manera muy relativa, en cuanto era Presidente de la Audiencia, pero ni aún como tal, el Virrey podía ser destituido o desterrado por el visitador. De donde debe entenderse que del edificio fiscalizador forjado por España para defender el Estado, únicamente el Juicio de Residencia era el que podía aplicarse al Virrey para examinar su conducta. En el Perú actual debemos ejercitar ese mecanismo.

La renovación propositiva en el aprismo

Enrique Valderrama
Publicada en el Diario Expreso
12716
A partir de hoy, en un esfuerzo descentralizado e intergeneracional, se empezarán, en diversos espacios, a publicar artículos acerca de lo que conceptuamos muchos en el PAP como “La renovación”. Esto para caracterizar nítidamente el término y evitar que se desnaturalice en uno de los momentos más sensibles de nuestra historia. El legado de Haya de la Torre impone seriedad y no abordajes arribistas y vacíos de reflexión y perspectiva social.
Los retos que nos impone el país, con sus nuevos actores sociales, su nueva composición demográfica, la falta profunda de liderazgo político en los últimos años y sumado a todo ello un contexto en el cual la información circula, muchas veces falseada, a una velocidad inimaginable tan solo pocos años atrás, hacen que el aprismo deba tomar su renovación para darle representación política al gran espacio del Perú popular que no se encuentra representado, que no encuentra en la política apoyo en su lucha por progreso y oportunidades y más bien observan al Estado como parte fundamental de sus problemas.
Haya de la Torre canalizó con el surgimiento del aprismo las aspiraciones de un pueblo excluido por la oligarquía de la época, excluído en términos del voto y representación, pero sobre todo excluído de posibilidades de movilización social, bienestar y derechos laborales. El APRA peleó y consiguió en muchas décadas grandes avances sociales y políticos. Lo hizo en base a una lectura social del Perú, a un potente programa orientador de cambio social, a una organización que era funcional a la época y a una estrategia de comunicación que daba cátedra. Nada hubiese sido posible sin mística, quizás lo fundamental, hoy debemos reactualizar propuesta y reactivar la mística. Entiendo así la renovación.
Hoy tenemos que entender que sin una lectura común de los procesos de los últimos 40 años no podremos entender donde y como actúan el día de hoy los intereses contrapuestos a las mayorías populares, los del Stablishment. Debemos entender que sin un nuevo programa de cambio social radical y popular, pero democratizante a la vez, pensado para la lucha de los próximos 25 años, tampoco podremos orientar los esfuerzos próximos en las elecciones locales y las presidenciales cercanas., las que carecerán de elementos estructuradores. En la misma línea sin una estructura orgánica rediseñada y sobre todo digitalizada será difícil que nuestra predica avance. Finalmente todo esto debe contar con una propuesta de comunicación para los próximos 10 años, cuando menos, para dar la pelea a los sentidos comunes que parte de la prensa ha impulsado sobre nosotros la última década.
La renovación en la que creemos es una renovación propositiva en el aprismo, que en base a una idea de Perú, modele su idea de PAP. Una corriente que reafirme nuestro carácter republicano y nuestra tradición nacional, radical y popular.

¿Un Aprismo popular, republicano y radical?

Por: Iván Arenas

Publicado en El Montonero

 

Ni los sociólogos ni los politólogos han podido siquiera interpretar o comprender el inmenso otro Perú. Si hay un gran fenómeno en la sociedad del siglo XXI es la emergencia de un Perú distinto, de clases medias; un Perú mestizo, con voto, propiedad y plena ciudadanía como jamás en la historia de la República. ¿Qué tiene que ver la anterior reflexión con el Apra? Mucho.

 

Incluso antes de la desaparición de García, en el aprismo ha venido surgiendo un intenso debate para que se vuelva a reconstruir socialmente al partido de Alfonso Ugarte. Ya sea reconstrucción o relanzamiento, este partido a tiene distintas vigas que lo sostienen, como la organizacional, la programática y la ideológica.

En la ciencia política se suele decir que un Partido representa y es el cinturón de las demandas, expectativas y voluntades de un sector de la población. Un partido representa, esa es su principal razón de ser. Si hoy el Apra adolece de un bajón circunstancial en la sociedad es porque no ha podido traducir las demandas de este nuevo otro Perú al que nos referimos líneas arriba. Pero, ¿cómo es este otro país amplio, mestizo, emergente y plebeyo?

 

No obstante la diversidad de interpretaciones, una aproximación diría que en el mundo emergente también hay instituciones. ¿A qué nos referimos? A que, en ese sentido, el mercado y quizá la familia sean dos instituciones que tiene de largo que ver en el progreso de este Perú ancho y ajeno. Puno, Huancayo, las ciudades del norte, todas viven un interpretación de un capitalismo a su manera. ¿Qué sería de Puno, por ejemplo, sin el comercio? ¿Creen ustedes que el comunismo de Aduviri podría detener al capitalismo vigoroso de los mercados populares allá? ¡En la vida! Pero este capitalismo regional está combinado con la tradición familiar.

Si el Apra, quiere tener características de partido popular, policlasista y mayoritario, como lo fue en su día, debería mirar a ese Perú plebeyo y emergente, que aún no tiene una representación nítida. No obstante, el tema no queda aquí. El Apra nació con un carácter radical y revolucionario que sirvió de contrapeso y hasta desapareció al marxismo de Mariátegui y al fascismo de Sánchez Cerro en el mundo popular del siglo XX. Seamos sinceros, si el Apra no hubiera tenido para sí a los sectores populares del siglo pasado, el comunismo habría dominado.

 

En ese sentido, el Apra debe volver a enarbolar su carácter radical en el mejor sentido de la palabra. Pero radicalizar no significa enfrentar al establishment de la nueva oligarquía con armas. Todo lo contrario. Radicalizar es hoy extremar la democracia; es decir, hacer que el Estado funcione de manera eficiente y que el mercado no devenga en mercantilismo de unos pocos. Sin embargo, una cosa que ha quedado clara es que si el Apra baja los brazos y se aleja de un discurso y una praxis radical y revolucionaria pasa a convertirse en parte del establishment.

 

Aquí es necesario también recordar la vieja tradición reformista y revolucionaria. Volver a esa vieja tradición revolucionaria y radical —siempre en el mejor sentido de la palabra— sería parte de un discurso que detenga a las estrategias radicales de corte marxista que hoy podrían inundar los sectores populares.

 

Además de todo lo anterior, el Apra debe convertirse en la fuerza republicana que defienda las bases del mejor de los republicanismos. Si hoy el Perú adolece de una república firme es porque, a pesar del crecimiento y el mercado que ha originado la emergencia de un nuevo Perú, aún hay islas que dificultan la creación de ciudadanos, sujetos que necesita la república. Pero si la base de la República son los ciudadanos, la base de la ciudadanía es la propiedad, que en algunos casos es restringida. Como en las comunidades donde no se les reconoce a los pobladores la propiedad del subsuelo, y quizá por ello los conflictos sociales que existen alrededor de la minería.

 

Algunos imaginaron y escribieron columnas, gastando ríos de tinta, para sostener que el problema del Apra era el liderazgo de García. Mala lectura. El problema es que desde el Apra no se interpreta hace mucho correctamente a la nueva sociedad peruana, Renzo Ramos, Miguel Estela, Alan Salinas, Ruth Huamán, Álvaro Castro, entre otros.»