¿Jóvenes a la obra, viejos a la tumba?

Un análisis sobre la participación juvenil en política.

Escrito por: Bryan Huerta Quispe

Constantemente se escucha sobre la importancia de la presencia juvenilen política. El desprestigio de la clase política actual y la decepción suscitada en la población, desemboca en un gran reclamo popular sobre la necesidad de una constante renovación y nuevos cuadros.  Pero, ¿Realmente se está dando este fenómeno o simplemente queda como un reclamo?

Aquí entra a tallar el incentivo de la juventud y el grado de representatividad que esta tiene en la población. Las cifras mostradas por la “Primera Encuesta Nacional de la Juventud” en el año 2011 son totalmente alarmantes.Realizada por la Secretaría Nacional de la Juventud (SENAJU) al 47,7% del total de jóvenes «le interesa la política y es independiente». De ese número, solo el 1.2% declara que milita en un partido a nivel nacional, mientras que el 50,6% de los jóvenes tiene «nada de confianza» en los partidos políticos. Lo último sugiere la pérdida de importancia de los partidos como mecanismos de manifestación y participación social. A raíz de lo mencionado, surge una interrogante: ¿cómo incentivar a los jóvenes a participar en política?

Diversas propuestas han sido planteadas. Desde reducir la edad de votación hasta las ya conocidas cuotas de participación. En base a las cuotas, cabe resaltar que el año 2006 se promulgó la denominada norma “Cuota Joven”, establecido en el ámbito municipal mediante la ley N° 28869, que indicaba la incorporación de no menos del 20% de ciudadanos jóvenes menores de 29 años de edad en las listas de candidatos a regidores provinciales y municipales. Dicha norma tuvo como efecto una alta participación juvenil en las elecciones del 2006, y una alta participación en el 2010 debido a que se amplío la cuota a las elecciones regionales. No obstante, a pesar del panorama alentador de participación, el número de jóvenes electos fue bastante bajo. Por ejemplo,según cifras del JNE, en las elecciones del año 2014 postularon más de 1.612 jóvenes de los cuales solo resultaron electos el 12,9%.Ello muestra un panorama oscuro y que concluye que hay poca representatividad de los jóvenes en la población electoral.

Es importante señalar que los partidos políticos tienen la capacidad de llegar a la población a través de sus bases. Como solución, urge que los partidos actúen como mecanismo de representatividad y ser el centro donde los jóvenes sientan que sus ideas son simbolizadas con todo un equipo y una línea de trabajo sólida respaldados por un partido consolidado. Un mecanismo para lograr ello, es que los partidos realicen actividades de voluntariado social que logre en interés de la juventud, capacitaciones constantes a los afiliados. Por otro lado, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) propone desde usar plataformas en línea para compartir conocimientos y establecer contactos entre jóvenes involucrados políticamentehasta implementar métodos entretenidos y estrategias multimedia para atraer la atención de la juventud.

Queda en los partidos políticos hacer uso de estos mecanismos y replantearse cómo llegar al electorado joven. Se necesitan de nuevos cuadros, pero que sean preparados y tengan llegada a la población. Sin embargo, también está el deber en los jóvenes de capacitarse e interesarse por el futuro de su país. Como decía el jefe Víctor Raúl Haya de la Torre: “La juventud debe saber que no debe ignorar la problemática de su país y del continente, y esa es la enseñanza del Partido”.

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